Diócesis de Culiacán
Nuestra Iglesia particular
Breve historia de la Diócesis de Culiacán
A continuación, se muestra cómo esta sucesión apostólica se hizo presente en nuestra propia tierra:
- 2 de septiembre de 1530: se funda el Arzobispado de México, origen de la organización jerárquica de la Iglesia en el territorio mexicano. De él se desmembraron, simultáneamente, los Obispados de Michoacán y de Compostela; este último pasó a llamarse Obispado de Guadalajara el 13 de julio de 1548.
- 1620: del Arzobispado de Guadalajara se funda la Diócesis de Durango, dentro de cuyos límites se encontraba entonces el territorio de nuestra futura Diócesis de Culiacán.
- 7 de mayo de 1779: el papa Pío VI, mediante la bula Inmensa Divinae, da inicio a la Diócesis de Sonora, que comprendía Sinaloa, Sonora, las Californias y Arizona, con sede episcopal itinerante en Ures, Arizpe, Álamos, El Fuerte y Culiacán.
- 24 de mayo de 1883: se erige la Diócesis de Sinaloa, bajo el gobierno de Mons. José de Jesús María Uriarte y Pérez, nacido en Batopito, Badiraguato, Sinaloa.
- 22 de noviembre de 1958: mediante la bula Qui Hominum, el papa Juan XXIII crea la Diócesis de Mazatlán; como consecuencia, un decreto especial cambia el nombre de la Diócesis de Sinaloa a Diócesis de Culiacán. La ejecución de este documento pontificio estuvo a cargo de Mons. Luigi Raymondi, Delegado Apostólico en México, en un acto celebrado en la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Rosario.
Los Obispos de la Diócesis de Culiacán
- 1
Mons. Lino Aguirre García
Primer Obispo de Culiacán (1895-1975); hasta entonces, Obispo de Sinaloa.
- 2
Mons. Luis Rojas Mena
Desde el 26 de agosto de 1969
Obispo Auxiliar desde el 16 de julio de 1968; toma posesión como Obispo Diocesano el 26 de agosto de 1969 y ejerce su labor pastoral durante 26 años.
- 3
Mons. Benjamín Jiménez Hernández
Desde el 1 de diciembre de 1993
Obispo Auxiliar desde el 16 de julio de 1986; nombrado tercer Obispo de Culiacán por San Juan Pablo II.
- 4
Mons. Jonás Guerrero Corona
Desde el 18 de marzo de 2011
Nombrado cuarto Obispo de Culiacán por Benedicto XVI; hasta entonces, Obispo Auxiliar de la Sexta Vicaría de la Arquidiócesis de México.
- 5
Mons. Jesús José Herrera Quiñónez
ActualDesde el 23 de noviembre de 2023
Nombrado quinto Obispo de Culiacán por el papa Francisco el 21 de septiembre de 2023.
Cómo está organizada nuestra Diócesis
La Diócesis de Culiacán, que pertenece a la Provincia Eclesiástica de Hermosillo, para servir mejor a su extensa geografía, está organizada en tres zonas pastorales: Norte, Centro y Sur. Al frente de cada una, el Obispo ha elegido un Vicario Episcopal, encargado de coordinar y animar, en su nombre, a los sacerdotes y la vida pastoral de la zona pastoral.
Dentro de estas tres zonas se distribuyen 17 decanatos, cada uno conformado, según la idiosincrasia propia de su territorio, por diversas comunidades parroquiales que caminan juntas bajo un mismo decano.
Según el Directorio del Decano de nuestra Diócesis, el Decanato es:
“Un instrumento de comunión y cauce de participación y corresponsabilidad entre los distintos estados y carismas, personas e instituciones que viven en un determinado territorio de la Diócesis” (Directorio del Decano, n. 14).
No es una simple división administrativa: agrupa a las parroquias de su demarcación y coordina en ese territorio el apostolado de sacerdotes, vida consagrada y laicos, siendo:
“La célula vital del presbiterio y de coordinación de la pastoral diocesana” (Directorio del Decano, n. 15).
Al frente de cada Decanato está el Decano: un sacerdote nombrado por el Obispo entre los presbíteros del propio territorio,
“para fomentar la fraternidad, conectar con la pastoral diocesana, acompañar, despertar entusiasmo y promocionar a las personas” (Directorio del Decano, n. 23).
La Diócesis tiene su sede episcopal en la Catedral de Culiacán y cuenta con un Seminario Diocesano para la formación de los futuros sacerdotes. Zonas, decanatos y parroquias, movimientos, asociaciones laicales, vida consagrada e instituciones educativas comparten un mismo proyecto pastoral diocesano, signo de que, en la diversidad de sus territorios, la Diócesis camina como una sola Iglesia particular.
Todo sacerdote colabora con el Obispo mediante la promesa de obediencia y el compromiso del celibato, y ejerce su ministerio siempre dentro del territorio de la Diócesis de Culiacán. La vida consagrada tiene también una presencia significativa: buena parte se dedica a la educación en colegios católicos, y la Diócesis cuenta además con tres conventos de vida contemplativa o de claustro.